LOS MODELOS COMBINATORIOS

Por:  Germán Bielefeldt V.

 

    Con el presente artículo damos inicio a un nuevo ciclo de publicaciones ajedrecísticas, dando así respuesta a una invitación que el web master de www.ajedrezchileno.cl  nos ha hecho y que gustoso aceptamos, con el convencimiento de poder aportar algo más a nuestro querido ajedrez.

   Antes de entrar en materia quiero dejar en claro que mi opinión en temas ajedrecísticos, responde a una experiencia práctica de 28 años donde he incursionado en prácticamente todos los ámbitos.  El hecho de no ser un maestro titulado, no significa que no pueda aportar como muchos suelen pensar y por tal razón, la visión desde un punto de visto más amateur, pero con conocimientos, enriquece el diálogo en ajedrez.

   El famoso maestro alemán Dr. Siegbert  Tarrasch señalaba: “Una profunda comprensión de las posiciones típicas de mate hace que las más complicadas combinaciones de sacrificio que a ellas conducen, no sólo parezcan difíciles, sino aun que se den por supuestas”.

    Justamente de los modelos típicos de mate y combinación, es de lo que ahora vamos a exponer, pero como siempre suelo acostumbrar en las clases a mis alumnos, sobre la base de la experiencia propia, ya que soy un convencido de que dicha formula es un buen aliciente para que el educando comprenda que los modelos teóricos que el profesor enseña, son perfectamente jugables en nuestras propias partidas.

    Volviendo al célebre comentario de Tarrasch podemos agregar que así como un cocinero puede imaginar la versión acabada de una comida que está preparando, así también el ajedrecista debe visualizar, antes de iniciar un ataque, la posición final de mate o el mate típico que aparecerá en el tablero como resultado de su ofensiva.

    Por medio de los dos siguientes ejemplos, de mi propia práctica, demostraré como los modelos aprendidos cuando niño se graban en la mente y permiten rematar partidas con el mismo tema.

 

TORNEO MAYOR DE OSORNO 1981

Blancas : Germán Bielefeldt

Negras   : Gustavo Sommer


 

 


   La presente posición se presentó después de la jugada 15 del blanco y responde a una conocida variante de la Defensa Siciliana Sveschnikov. En este momento el negro introduce una novedad. 15 … e4 (Se han jugado muchas movidas, pero la textual está más de acorde con la teórica 15 … b4!?) 16 Ag2 b4 (Se podía defender el peón con 16 … f5 17 gxf5 Axf5 18 Cxf5 Txf5, ya que sí 19 Axe4? Te5 20 f3 Dh4+, gana) 17 Axe4 bxc3 18 Cxc3 Ce5?!  (Un sacrificio especulativo de dudoso valor. Mejor era seguir con 18 … Tc8. Las blancas son casi forzadas a aceptar la ofrenda.) 19 Axa8 Dxa8 20 Ccd5 Cc4 (Una jugada espectacular pero que no da nada) 21 0-0! (Está claro que sí 21 Cxc4? Axd5 22 Tg1 Axc4 gana, o bien 22 Cb6!? De8+ 23 Rd2 Axh1 24 Dxh1 Axb2, con juego poco claro.) Cxb2 22 Dd2! (La jugada que refuta el sacrificio negro, superior a 22 Df3, ya que sigue simplemente 22 … Rh8!) Dd8 (Si 22 … Cc4 23 Cxc4 Axd5 24 Cb6 Db7 25 Cxd5 Axa1 26 Txa1, ganando) 23 Tab1 Ca4 24 f4! (El método más rápido para ganar) Ad7 25 f5 Ae5 26 Cc4?! (Mejor era 26 f6 inmediatamente. Las negras pueden obtener contrajuego ahora jugando 26 … Dh4) Ac6 27 f6 Rh8 (Evidentemente forzado) 28 Ce7! (Falso era 28 Dh6 Tg8 29 Ce7 Txg4+ 30 Rf2 Tg2+ 31 Re1, con contrataque) Ae4


 

 


29 Dh6 (Las blancas ya visualizaron la posición final) Ad4+ 30 Tf2 Axf2+ 31 Rxf2 Tg8 32 Cxg8 Dxg8 33 Tb8!!, 1 – 0.  (No se puede evitar el mate en “g7”)

 

   Veamos ahora el siguiente ejemplo:

TORNEO MAYOR DE OSORNO 1988

Blancas: Germán Bielefeldt

Negras  : Carlos Dimter


 

 


   Esta posición corresponde a una Defensa Siciliana variante Najdorf luego de la jugada 12 de las negras tras jugarse  el sistema 6 Ag5.  Las negras se tornan amenazantes, por lo tanto las blancas deben “pegar primero”  13 e5 dxe5 (No vale 13 … b4 14 exf6 bxc3 15 Dxc3, con clara ventaja. Muy interesante era 13 … Cxd4 14 Dxd4 dxe5 15 fxe5 b4 16 exf6 bxc3 17 fxg7 cxb2+ 18 Dxb2 Axg7! 19 Db3, con juego incierto) 14 Cxc6 Axc6 15 fxe5 Cd7 (El cambio en “f3” resulta peor para el negro) 16 Rb1 Ac5 (Lo mejor era 16 … Ab4. No servía 16 … Cxe5??, por 17 Txe5! Dxe5 18 Dd8+!  con el mate de Pitágoras.  Asimismo 16 … Ae7?! 17 Axe7! Rxe7 18 Dg5+ Rf8, y el blanco está muy bien) 17 h3 (Absolutamente correcto era 17 h4) b4 18 Axc6 Dxc6 19 Ce4 (La ventaja blanca es muy diáfana. Las negras están atadas y luchan por zafarse) Tc7 (Casi obligado. Ahora amenazan enrocar corto)    


 

 


20 Te2! (Una jugada muy fina que hasta hoy me siento orgulloso de ella. La idea es dejar defendida la casilla “c2” y luego amenazar Cd6, ya que el enroque no es posible. Si 20 Cd6+? Axd6 21 Dxd6 Dxc2+ 22 Rb1 Dc5, salvando la situación.) 0-0? (Las negras pensaban que con 19 … Tc7 acaban sus penurias, pero es justamente ahora cuando se desata la tormenta sobre su rey.) 21 Cf6+!  gxf6 (Más seguro era 21 … Cxf6, pero igual el ataque sería muy fuerte) 22 Axf6 Cxf6? (Esto pierde brillantemente. Lo único era 22 … Tfc8; por ejemplo 23 Dg5+ [23 Dh6 Cxf6 24 exf6 Af8!] Rf8 24 Dg7+ Re8 25 Dxh7, y la posición negra es desesperada. El blanco ya ve la posición final utilizando el mismo recurso que en la partida anterior)  23 Dg5+! (Un error garrafal era 23 exf6?? Dd5!  y el negro gana) Rh8 24 exf6 Tg8 25 Td8!!, 1 – 0. (Ahora se puede ver la utilidad de 20 Te2!, ya que de estar la torre en “e1”, podría seguir 25 …Af8 26 Txf8 Dxc2+ 27 Ra1 Dg6 y las negras se defienden de todos los problemas)  

     Como se puede apreciar, entre la teoría y la práctica no alcanza  a existir un solo paso.

 

Osorno, mayo de 2004.

“Chessman”