AJEDREZ  Y LITERATURA        (4º PARTE)

Por:  Germán Bielefeldt V.

 

      Ha pasado un buen tiempo y siguen cayendo a mi colección personal, nuevas obras literarias en donde el ajedrez está presente en la trama, algunos de modo importante y en otras no tanto.  Esta sección pretende compartir una pasión con el mundo del juego ciencia, ello en el entendido de que existen aficionados interesados en todo lo que diga relación con el. Como de costumbre, lo que está en cursiva y comillas, es la contratapa del libro.

 

13)      VIDA FELIZ DE UN JOVEN LLAMADO ESTEBAN

Santiago Gamboa:    Ediciones B, S.A. 2000,  610 páginas.

 

     “Sólo podemos contar nuestra vida contando la vida de otros.  Así lo entiende Esteban Hinestroza el día, en que, absorto en sus memorias, mira por la ventana de su apartamento en París y, en lugar de ver calles nevadas, se encuentra de frente con los rostros de su infancia.  Transportado a la Colombia de los años sesenta, se pone a contar historias: la de Toño, que amaba a Delia, pero era incapaz de resistir los ataques de Cory, una señora que se molestaba si la llamaban señora, La de Blas, el cura español que andaba de revolución en revolución hasta que dio un golpe de estado a su propia vida; la del niño Ismael, cuya familia guardaba en un saco los huesos del tío muerto; la del ludópata Darpeti, que hasta en la ruina mantuvo la elegancia... En Vida feliz de un joven llamado Esteban hay, en definitiva, una renuncia expresa a la grandilocuencia y un lúcido homenaje a las vidas sencillas.”

      

      Esta obra del colombiano Gamboa fue su primer gran éxito literario y me hice de ella en una oferta de libros.  Tras comenzar a leerla, ya no pude parar, era algo parecido a mi propia historia y su lucha por ser escritor en una sociedad machista y conservadora. Cuando se va a Europa a estudiar literatura, conoce a mucha gente, entre ellos a un destacado maestro ajedrecista de club que le enseña los secretos del juego y lo hace participar en torneos de aficionados.  El autor maneja bastante bien los conceptos del ajedrez y por lo menos en unas sesenta páginas encontramos alusiones a él.

 

     En general, una buena novela, amena, ágil y en donde el ajedrez lo encontré de manera casual.  Para los fanáticos se las recomiendo, para los no tanto, absolutamente prescindible.  Si la ven por ahí (ya está descontinuada) deberían hacerse de ella.    

 

14)   LOS CUATRO GRANDES

        Agatha Christie:   Editorial Molino (edición de 1958), 222 páginas.

 

      Hércules Poirot se enfrenta a su caso más complicado. Le está siguiendo la pista a Los Cuatro Grandes, cuatro astutos y peligrosos criminales a los que nadie ha visto jamás y nunca han atrapado. El peligro reside en lo cuidadosos que son, pues todo aquel que los investiga acaba muerto.”

 

       Personalmente no me gusta esta famosa escritora inglesa de misterio, pero si de ajedrez se trata, busqué por muchos años esta obra, hasta que finalmente la compré por módicos $500 en una feria de libros usados de un colegio jesuita.  La verdad, esperaba más ya que había leído en varios reportajes de que el ajedrez formaba parte importante de la trama.  Ha decir verdad, la cosa no es así, salvo el capítulo XI titulado “Un problema de ajedrez”, en donde se narra el asesinato de un ajedrecista norteamericano en plena partida contra el siniestro ruso Savaranoff.  Este relato es de 1927, razón por la cual la autora evoca a Capablanca y Rubinstein. La apertura Española cobra vida y la vida del americano, ya que el alfil español es el asesino....

 

     En resumen, quedé con gusto a poco, pero a los que les gusta el misterio y el ajedrez, deben tenerla sí o sí en su biblioteca.  

     

15)   LA PARTIDA

        Jorge Calvo:  Mosquito Editores 1991,  237 páginas.

 

        “La partida, en efecto, tiñe de ironía y humor negro la mayoría de sus capítulos; la novela entera es una trasgresión de mitos y mitologías. Los personajes son casi caricaturescos; así, seguimos las deliciosas biografías de los agentes de seguridad; nos enteramos de los avatares de un club deportivo y nos dejamos llevar por una partida de ajedrez que va tejiendo y destejiendo esta novela. ¿De qué otro modo se puede describir el absurdo de la violencia y la violencia y la muerte sin caer en gastados catecismos? Una de las críticas que se ha planteado a esta nueva generación de narradores es su falta de humor; La partida contesta ese cliché.”

 

     Indudablemente que al leer esta novela, a la cual pude acceder gracias a la “piratería” de un gran amigo, me llevó a pensar en el Jaque a  la razón, las temáticas son parecidas y el estilo también.  En la partida, el autor va y viene con el pasado y presente y el personaje principal, es un dirigente de izquierda que a la vez es maestro de ajedrez y debe enfrentarse en un duelo a muerte con un flagelador del régimen.  Un gambito de rey contra Bembenuto Renchiffo hará  las delicias de los aficionados. No cabe duda, el autor conoce a la perfección el juego del ajedrez, por eso no es de extrañar que nuestro amigo Pablo, sean un gran jugador.

     Aquí no hay doble lectura.  Todo aficionado al ajedrez debe leer este libro yen lo posible, incorporarlo a su biblioteca.

 

5)    16)     LOS ESCARABAJOS VUELAN AL ATARDECER

6)              María Gripe:  Ediciones SM 1983.  (43º edición 2004 Gran Angular), 225 páginas.

 

   “Tres muchachos cuidan las plantas de un quinta deshabitada y deciden explorarla.  Cada exploración termina con un enigma: en la quinta hay una planta que parece captar las palabras y los sentimientos, un teléfono por el que una voz juega al ajedrez con los muchachos, un extraño escarabajo y un paquete de cartas. Las cartas, del siglo XVIII, narran la historia de amor entre Emile y Andreas, que termina trágicamente por el maleficio de una estatua egipcia.

   Una apasionante NOVELA DE INTRIGA Y MISTERIO que atrapa al lector desde la primera página.”    

 

    Cachureando por la feria del libro viejo, encontré este que tenía en portada un escarabajo sobre un tablero de ajedrez al lado de un alfil. Obviamente que me detuve a leer la contratapa y caí, lo compré.  Grande fue mi decepción cuando concluí que de ajedrez es bien poco lo que trae, mucha portada para tan poca trama de nuestro juego. En resumen, un fragmento de una partida de ajedrez constituye una de las tantas pistas para aclarar el misterio de la estatua egipcia de 3.000 años.

     No voy a negar que en general la novela es entretenida, para jóvenes, pero considerando que este espacio se refiere al aporte del ajedrez a la literatura, diría que es bastante pobre.  Conclusión: Una novela absolutamente prescindible y que en realidad, debería dejar fuera de mi colección y clasificarla como literatura general. Si quieren leerla, es decisión de ustedes.

     

              En caso que los lectores sepan de algún título que no se haya nombrado, agradeceré hacerlo saber a la dirección germanico39@hotmail.com  indicando su autor y año.   

 

 

“Chessman”

Osorno, septiembre 28 de 2006.