AJEDREZ  Y LITERATURA (1º PARTE)

Por:  Germán Bielefeldt V.

      Diversos motivos de fuerza mayor me han tenido alejado de esta web, sin embargo me he dado un tiempo para volver a escribir; esta vez referente a un tema en donde creo, puedo opinar con cierta autoridad; ajedrez y literatura.

       El ajedrez ha dado motivo a diversos narradores para contar historias relacionadas con él y es por eso que en la presente entrega, comentaré algunas novelas que se pueden encontrar en el mercado del libro.  Cada obra será analizada en dos partes.  La 1º con el comentario de la contra portada y la 2º con la opinión personal.

1)    EL OCHO

       Katherine Neville.    Ediciones B.S.A. 1994,  859 páginas.

     “Catherine Velis,  una alta ejecutiva experta en ordenadores se ve atrapada sin quererlo en la búsqueda de un legendario ajedrez, que perteneció al emperador Carlomagno.  El campeón soviético de este deporte, de gira por Nueva York, le advierte que corre un gran riesgo si se empeña en encontrar las piezas, pues en ellas reside la clave de una  antigua fórmula ligada a la alquimia, la masonería y los poderes cósmicos.  Ese mágico ajedrez, enterrado durante miles de años en una abadía francesa, nos conducirá -de 1790 a 1970- por la historia de los personajes que poseyeron las piezas y por la larga serie de crímenes que se cometieron para hacerse con ellas.  Los personajes van desde Napoleón, Robespierre y Casanova, hasta Voltaire, Newton o Catalina la Grande.  Pero los crímenes todavía no han terminado…”       

     La autora del Círculo mágico  nos entrega un gran  best seller que ha vendido miles de copias en todo el mundo.  De trama muy entretenida, con pasajes de bastante ajedrez, acapara la atención del lector.  La figura del legendario Philidor es bien descrita en medio de la revolución francesa.  No obstante lo anterior, el final deja bastante que desear, lo mismo que ocurre con el famoso Código Davinci   de Dan Browm.

2)        LA TABLA DE FLANDES

Arturo Pérez-Reverté.    Editorial Sudamericana S.A.  1990,  412 páginas

       “Una restauradora de arte encuentra una inscripción oculta en forma de partida de ajedrez, en el lienzo de un pintor flamenco del siglo XV.  El sorprendente hallazgo provoca que una singular galería de personajes emprenda una turbulenta aventura en pos de develar el enigma.  Pero no se trata de un enigma cualquiera; tal vez constituya la clave de un secreto que pueda haber cambiado la historia de Europa. Los movimientos del ajedrez marcarán paso a paso el éxito o el fracaso de la pesquisa, siempre acechada por un diabólico juego de trampas y equívocos en el que participan no solo pintura, sino también la música, la literatura, la historia y las matemáticas.”

   Uno de los mejores escritores españoles actuales, autor de El Club Dumas y El maestro de esgrima, entre otros,  nos brida una gran novela donde el ajedrez se manifiesta en su grado máximo en el retroanálisis. El suspenso se mantiene hasta el final  igual que una partida de acciones emocionantes.  Un trabajo muy bien logrado y altamente recomendable.  

3)        AUTOBIOGRAFIA DE UN EX - JUGADOR DE AJEDREZ

Claudio Durán Pardo.   LOM ediciones  2003,  169 páginas.

     “Con sobriedad, buen estilo, humor, destellos humanos entrañables, este relato autobiográfico de un joven chileno que sufre los efectos directos de la represión ejercida por la dictadura militar, constituye un impactante testimonio, hecho literatura, sobre su paso por los tristemente célebres campos de reclusión y tortura:  Villa Grimaldi, Tres y Cuatro Álamos y Puchuncaví.

     Enrique era un joven músico y estudiante cuando fue detenido en las primeras semanas del golpe.  Durante más de dos años fue de un lugar a otro convertido en “prisionero de guerra” sin saber cuál era su delito y sin ser sometido a proceso alguno.  Vivió en carne propia todos los horrores y las peores vejaciones a la dignidad y la condición humana propinada por los militares y los agentes de los aparatos represivos.  Pero también conoció la grandeza, el valor, el obstinado deseo de vivir de los presos, muchos de los cuales finalmente fueron asesinados, hechos desaparecer o simplemente olvidados.

      Autobiografía de un ex-jugador de ajedrez es una novela conmovedora, amable, de  lectura apasionante, que rescata la exalta profunda calidad humana de anónimos personajes.”

     Esta novela nos lleva a una época triste de la historia chilena.  Sin embargo, el tema que nos preocupa es la presencia del ajedrez en la trama y debo decir con franqueza que el nombre de la misma dista mucho de su contenido.  Apenas un par de páginas en donde se menciona el juego por parte de jugadores aficionados.  En todo caso, de no mediar por los hechos acontecidos es probable que el autor sea hoy en día un activo jugador de ajedrez..  Para los que gustan coleccionar libros sobre el rey de los juegos, pueden adquirirla, para los que les gusta la narrativa propiamente tal, olvidarse de ella.

4)        NOVELA DE AJEDREZ

Stefan Zweig.   Editorial Quaders Crema S.A. 1994, 84 páginas

     “Sin capacidad para cualquier otra actividad intelectual, Mirko Czentovicz se reveló ya desde niño, como un genio del ajedrez, del que ha llegado a ser campeón del mundo.  Pero, en viaje en barco de Nueva York a Buenos Aires, se le presenta un enigmático contrincante: el señor B., noble vienés que huye de los nazis.  Uno de los pasajeros del vapor se acerca a los dos personajes acompañando al lector a la confrontación de los dos jugadores.  Si Novela de Ajedrez nos presenta el choque de dos naturalezas antagónicas, nos muestra también, y en buena medida, la capacidad de resistencia del ser humano sometido a presión extraordinaria.  Y todo ello con grandes dosis de intriga y maestría.”

    Esta novela escrita en 1942 bajo el título “Jugador de Ajedrez”, también se puede adquirir por el sello editorial El Acantilado, siendo muy escasa su circulación en Chile.  Zweig, el gran maestro de la novela corta, ha escrito entre otras, María Estuardo y La tragedia de una vida, presenta dos tramas, de las cuales una es más superficial; La partida entre el campeón y el desconocido, y la principal y profunda; La historia del prisionero.  Un trabajo de gran contenido ajedrecístico pero con gusto a poco, debido a su alto precio.  Para coleccionistas, un trabajo muy recomendable. 

       Completan la lista de novelas y ajedrez (Aunque muy difíciles de adquirir), las siguientes:  La defensa Loujine,  Vladimir Nabokov (1930); La partida nunca acaba en tablas, Icchokas Metas (1979); El maestro y el escorpión, Patrick Séry (1991); La variante Lüneburg, Paolo Mauresing (1995); La ciudad es un tablero, John Brunner (1965); El loco del ajedrez, Van Dine (1929); La ventana siniestra, Raymond Chandler  (1942); El gambito de caballo, William Faulkner (1951); El regreso de las cenizas, Hubert Moteilhet (1961); Mis funerales en Berlín, Len Deighton (1964); Una pieza para morir, Ellery Queen (1967); Los cuatro grandes, Agatha Chistie (1967); El bucle, Robert Littel (1973); Gambito, Rex Saut (1960); El juego de la dama, Walter Trevis (1983); El maestro del juego, Gilles Chenaille (1983); El tablero prodigioso, Padgett Lewis (1951); El gambito de las estrellas, Gérard Klein (1971); La partida, Jorge Calvo (1991); El tablero de la creación, D. Donay (1976); Antiajedrez, Víctor Korchnoi (1980); La torre herida por el rayo, Fernando Arrabal (1983); Locos por el ajedrez, Serge Rezvani (1997); Un combate, Patrick Suskind; Las historias de Chessman, Germán Bielefeldt (2003)

    Como se puede apreciara, la lista en bastante grande y espero aumentarla con el paso del tiempo.  Si los lectores conocen de algún título que no se haya nombrado, agradeceré hacerlo saber a la dirección germanico39@hotmail.com  indicando su autor y año.   

“Chessman”

Osorno, marzo de 2005.