CUANDO LA TEORIA ES PRACTICA PURA:  EL PUENTE DE LUCENA EN LOS FINALES DE TORRE

Por:  Germán Bielefeldt V.

    Siempre he sostenido que uno de los aspectos más difíciles en la enseñanza de los niños, es hacerles entender que la teoría del ajedrez es a la larga, práctica pura, y por tal razón, suelo recurrir (casi majaderamente) a usar ejemplos de mi propia experiencia para demostrar que los libros no mienten.

   En el presente artículo, revisaremos un final elemental de torres conocido como posición Lucena, a la que también Nimzovich en su famoso libro “Mi Sistema”, denomina “el tinglado”  (También se le llama “el puente”)

   Como dije antes, la idea es mostrar ejemplos reales de este final producido en la práctica de los maestros y para ello mostraré tres partidas, de distinta época.  La idea es más bien simple.  Primero se describe teóricamente el final y luego los tres ejemplos, razón por la cual las partidas van completas pero sin grandes comentarios.


 

    Tomando como referencia los postulados de Aaron Nimzowicht en el libro antes mencionado;  Editorial Ricardo Aguilera 3º edición, España 1971, pág, 108 y 109, partiremos por lo siguiente:  “Los hombres, tan pronto la casualidad les pone frente a algo útil, se esmeran en conocer el hallazgo a fondo para sacarle el máximo de provecho.  Esto también es aplicable al ajedrez, por lo que resulta que la técnica de los finales exige el refugio y entonces quien no lo tenga comenzará, como el “Boy Scout”, por construir el tinglado (ver diagrama  1) Si en esta posición se jugara 1 Rf7, el rey sufriría una serie de jaques y se vería obligado a regresar sin llevar a cabo sus propósitos.  La clave, algo oculta, es: 1 Te4!, pues sigue 1 ... Th2, y entonces el rey se atreve a salir; 2 Rf7 Tf2+ 3 Rg6 Tg2+ 4 Rf6 Tf2+ 5 Rg5 Tg2+ 6 Tg4.  El tinglado ha sido levantado y g5 se transformó en un excelente refugio.  Después de 4 Rf6, las negras habrían podido mantenerse a la expectativa, por ejemplo: 4 ... Tg1, pero entonces seguiría una maniobra que reconforta por su hermosura. Trasladamos el tinglado de un lugar a otro;  con 5 Te5! lo podremos llevar a g5 y montamos el refugio en g6. Este juego maravilloso pertenece a las maniobras más comunes en el ajedrez, constituyendo por sí una nueva demostración de la belleza del juego ciencia.

     Sería interesante investigar si no es posible jugar directamente 1 Te5.  Efectivamente es posible, por cuanto también se gana: 1 Te5 Rd6 2 Rf7 Tf1+ 3 Re8 (no 3 Rg6 Rxe5 4 g8(D) Tg1+, etc.) Tg1 4 Te7  Ta1 5 Td7+, y ganan. Si 4 ... Tg2 5 Rf8 Tg1 6 Tf7, ganando.”

      Dejemos hasta aquí al gran maestro ruso y pasemos a la parte práctica;. Ejemplos de la vida real.

Para comenzar, una partida de alto nivel del gran campeón mundial soviético.

Ejemplo Nº 1:

XIII Campeonato Soviético Leningrado – Moscú 1941, 11º ronda

 M. Botwinnik – I. Boleslawsky

Defensa Francesa

1 e4 e6 2 d4 d5 3 Cd2 c5 4.exd5 exd5 5 Ab5+ Cc6 6 Cgf3 Ad6 7 O-O Cge7 8 dxc5 Axc5 9 Cb3 Ab6 10 Ae3 Axe3 11 Axc6+  bxc6 12 fxe3 O-O 13 Dd2 Db6 14 Dc3 Tb8 15 Tab1 Te8  16 Tfe1 Cg6 17 Cc5 Ag4 18 Cd4 Ce5 19 b4 Tbd8 20 e4 dxe4 21 Txe4 a5 22 a3 axb4 23 axb4 f6 24 Tbe1 Rh8 25 Rh1 Ad7  26 Cxd7 Txd7 27 Dxc6 Dd8 28 Cf3  Tc7 29 Cxe5 fxe5 30 Dxe8+ Dxe8 31 Txe5 Dg8 32 Te8 Txc2 33 Txg8+ Rxg8 34 Tb1 Rf7 35 b5 Re6 36 b6 Tc8 37 h3 Tb8 38 Rh2 Rd5 39 Rg3 Rc6 40 Rg4 Rb7 41 Te1 Tg8 42 Te6 Ra6 43 Rg5 Rb7 44 h4 Ra6 45 h5 Kb7 46 g4 Ra6 47 Rh4 Rb7 48 h6 gxh6 49 Txh6 Tg7 50 Rh5 Ra6 51 Tc6 Te7 52 Tc7 Te5+ 53 g5 Txb6 54 Txh7 Rc6 55 Rh6 Rd6 56 g6 Te1 57 Tf7 Re6 58 Tf2 Ta1 59 g7 Th1+ 60 Rg6 Tg1+ 61 Rh7 Th1+ 62 Rg8 Re7 63 Te2+ Rd7 {Se ha alcanzado la misma posición que el ejemplo teórico de Nimzowicht} 64.Te4  Th2 65 Rf7  1 – 0.

Presento ahora una partida curiosa, de esas de los torneos en que uno se inscribe solo por diversión, el típico torneo de fin de semana de partidas de media hora y sin premios, donde se juega por “placer”. Tal vez ello explique las imprecisiones de ambos bandos

Ejemplo Nº 2

Torneo del Club Carlos Peralta, Osorno 1984, 3º ronda

G. Bielefeldt – C. Dimter

Apertura del Centro

1 e4 e5 2 d4 exd4 3 Dxd4 Cc6 4 De3 d6 5 Ad2 Cf6 6 Cc3 Ae6 7 Cf3 Ae7 8 Ab5 0-0 9 0-0-0 a6 10 Aa4 b5 11 Ab3 Axb3 12 axb3 b4 13 Cd5 a5 14 Cxf6+? Axf6 15 g4 a4! 16 Rb1 a3 17 c3 axb2 18 g5 bxc3 19 Axc3 Axc3 20 Dxc3 Ca5 21 b4 Cb7 22 Rxb2 De7 23 The1 c5 24 e5 cxb4 24 Dd4 dxe5 26 Dxe5 Dc5 27 Dxc5 Cxc5 28 Te5 Ta3 29 Txc5 Txf3 30 Td2 Tb8? 31 Tcd5 g6 32 T5d3 Tf5 33 Td5 Tb5 34 Txb5 Txb5 35 f4 Rg7 36 Rb3 h6 37 h4 hxg5 38 hxg5 Tb7 39 Td4 f6! 40 gxf6+ Rxf6 41 Td6+ Rf5 42 Tc6 Tb8 43 Td6 Te8 44 Rxb4 Te4+ 45 Rc3 Txf4+ (Se produce una posición ganada para las negras) 47 Re3 Rg4 48 Tg6 Rh4 49 Tg8 Tf7 50 Tg6 g4 51 Re2 Rh3 52 Tg8 g3 53 Th8+ Rg2 54 Th6 Tf2+ 55 Re1 Tf1+ 56 Re2 Rg1 57 Tg6 Tf2+ 58 Re1 Rg2 59 Th6 Tf8 (El tema Lucena está presente pero, al parecer, las negras lo desconocen y las blancas siguen luchando en busca de que su adversario no de con la línea vencedora) 60 Th5 Te8+ 61 Rd2 Rg1 62 Rd1 g2 63 Rd2 Ta8 64 Re1 Ta1+ 65 Re2 Ta2+ 66 Re1 Tc2 (ver diagrama Nº 2) 67 Tg5 Tc3 68 Th5 Tg3 69 Re2 Tg4!! (Por fin se construye el puente) 70 Re1 Te4+ 71 Rd2 Rf2 72 Tf5+ Rg3 73 Tg5+ Tg4  0 – 1.


 

Ahora otro ejemplo donde me toca bailar con la fea, ya que me parece que esta partida debí haberla ganado.

Ejemplo Nº 3

Torneo internacional de Florianópolis, Brasil 1998, 5º ronda

G. Bielefeldt – A. Caldeira

Apertura Inglesa  

1 c4 Cf6 2 Cf3 g6 3 b3 Ag7 4 Ab2 d6 5 d4 O-O 6 g3 Cc6 7 Ag2 Ag4 8 O-O e5 9 dxe5 Cd7 10 Cc3 Cdxe5 11 Cxe5 Axe5 12 Dd2 Ag7 13 Cd5 f6 14 h3 Ae6 15 Tad1 a5 16 a4 Rh8 17 Aa3 Ce5 18 Cf4 Ag8 19 Ad5 Dc8 20 Rh2 Ah6 21 Cxg6+ Rg7 22 Cf4 Df5 23 Dd4 Cc6 24 De4 Dxe4 25 Axe4 Tae8 26 Af3 Ce5 27 Rg2 Axf4 28 gxf4 Cxf3 29 Rxf3 Ae6 30 Tg1+ Rf7 31 Tg3 Af5 32 Td2 Tg8 33 h4 Ae4+ 34 Re3 Ab1+ 35 Rf3 Ae4+ 36 Re3 Ac6+ 37 Rd3 Txg3+ 38 fxg3 Tg8 39 e3 Txg3 40 Th2 h5 41 c5 dxc5 42 Axc5 Ad5 43 Tb2 b6 44 Ad4 c5 45 Ac3 Tg1 46 Ad2 Th1 47 e4 Th3+ 48 Ae3 Ae6 49 f5 Ac8 50 Tg2 Aa6+ 51 Rd2 Txh4 52 e5 fxe5 53 Tg6 Tb4 54 Axc5 bxc5 55 Txa6 Txb3 56 Txa5 Rf6 57 Txc5 h4 58 Tc4 h3 59 Th4 Axf5 60 Rc2 Rg5 61 Th8 Ta3 62 Rb2 Txa4 63 Txh3 Tc4 (corta al rey y liquida la partida) 64 Rb3 Tc8 65 Th7 e4 66 Te7 Rf4 67 Tf7+ Rg3 68 Te7 Rf3 69 Tf7+ Re2 70 Th7 e3 71 Td7 Re1 72 Te7 e2 (se alcanza la famosa posición y las blancas deben  abandonar, pero uno tiene su orgullo y seguí por puras razones pedagógicas)  73 Te6 (ver diagrama Nº 3)


Tc5! 74 Te8 (Si 74 Rb4 Tc2 75 Rb3 Rd1 76 Td6+ Td2, gana) Rf2 75 Tf8+ Re3 76 Te8+ Rf3 77 Tf8+ Re4 78 Te8+ Te5 (Construyendo el puente)  0 – 1.

    Como conclusión puedo decir que para alcanzar un mejor nivel de juego, es necesario conocer la teoría del final.  Los finales de torres son los más comunes y existen al menos tres posiciones elementales que todo aficionado debe conocer; ellas son: 1) La posición Philidor 2) El Refugio 3) La posición Lucena, Puente o Tinglado.

     En próximas entregas seguiremos revisando la teoría con la vida real.  Recuerden, ¡¡hay que creer en los libros!!

“Chessman”

Osorno, junio de 2005.-